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Mostrando entradas de agosto 20, 2009

Crítica de la democracia moderna

Los marxistas fueron los primeros en formular severas y agudas críticas contra la democracia representativa o democracia burguesa. La libertad y la igualdad formales de las elecciones democráticas burguesas ocultan y disimulan la esclavitud y la opresión materiales del capitalismo. Así entonces la república democrática es la caparazón política óptima para el capitalismo, porque la relación entre la administración burocrática y el sufragio universal es la contrapartida política óptima de la relación entre la explotación capitalista y el intercambio de mercancías. Según Marx, las elecciones democráticas deciden cada tres o seis años qué miembro de la clase dominante va a representar al pueblo en el Parlamento. Para Lenin, la democracia burguesa es siempre una democracia para la minoría, sólo para las clases poseedoras, sólo para los ricos. Según Max Weber, con el sufragio universal y la formación de partidos políticos de masas, la democracia se convierte en el Estado de partidos. Por eso

¿Oligocracia o democracia?

Tal como la mayoría de los politólogos, entiendo que no hay una teoría unitaria de democracia y que la misma está en disputa. También comprendo como válida la afirmación de que la vida en sociedad a través del ejercicio de la libertad de expresión, de reunión, de organización y de manifestación son los requisitos básicos para una sociedad democrática. Aunque esenciales, estos derechos no son fines en sí mismos. Y la garantía de la estabilidad de estos derechos no puede existir excluyendo la dimensión social, distributiva, jurídica y económica de la “democracia” capitalista en que vivimos. Así, no comprendo como “democrática” una sociedad plena de derechos formales, pero donde las mayorías no influyen de forma directa sobre y acerca de las decisiones fundamentales. O sea, el capitalismo como tal, es todo menos democrático. Bruno Lima Rocha En los actuales regímenes, el poder no es ejercido por el conjunto del pueblo, sino por unos pocos (y no se quiere decir aquí que sólo unos pocos, pe

El ocaso de la democracia liberal

En las sociedades capitalistas predominan las relaciones desiguales de poder. Una de las características del parlamento burgués es legislar en provecho propio, sobretodo en cuanto concierne a salarios, viáticos, propinas y garantías (para vivienda, en el plano de la salud, transportes para familiares, etc.) "No hay nada más peligroso que la influencia de los intereses privados en los asuntos públicos", escribió Rousseau en El contrato social. Ser elegido concejal, diputado o senador se vuelve, para muchos, una ambición personal carente de cualquier motivación de servicio al bien común. La elección se transforma en una lotería. El premiado asciende a la esfera blindada por el aura de autoridad, exento de todo peligro de que la sociedad le investigue y, eventualmente, lo castigue. Sólo puede ser juzgado por sus pares e instancias superiores, casi siempre marcadas por una complaciente connivencia. El ocaso de la democracia liberal viene originado por el control social sobre el